Uno de los aspectos más importantes para cualquier autónomo es conocer sus obligaciones fiscales. Más allá de la cuota mensual a la Seguridad Social, un trabajador por cuenta propia debe cumplir con una serie de impuestos gestionados por la Agencia Tributaria.
En 2025, la normativa mantiene la exigencia de presentar declaraciones periódicas, aunque con algunas novedades en materia de digitalización y facturación electrónica. En este artículo te explicamos qué impuestos paga un autónomo en España en 2025 y cómo gestionarlos correctamente.

El IVA: Impuesto sobre el Valor Añadido
Obligación principal
El IVA es un impuesto indirecto que grava la mayoría de bienes y servicios. El autónomo actúa como recaudador para Hacienda.
- Cada trimestre se presenta el Modelo 303, declarando el IVA repercutido (facturas emitidas) y restando el IVA soportado (facturas recibidas).
- En enero, además, debe presentarse el Modelo 390 como resumen anual.
Excepciones
- Algunos autónomos tributan bajo el recargo de equivalencia, en cuyo caso no presentan IVA trimestral.
- Determinadas actividades están exentas de IVA, como la formación reglada o los servicios médicos.
El IRPF: Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas
El IRPF grava los beneficios obtenidos por el autónomo.
- Trimestralmente se presenta el Modelo 130, pagando un 20% de los beneficios netos.
- En el caso de regímenes de estimación objetiva (módulos), se presenta el Modelo 131.
- En la Declaración de la Renta anual (abril-junio), se ajustan todos los ingresos y deducciones.
Retenciones en facturas
Cuando el autónomo factura a una empresa o profesional, debe incluir una retención de IRPF en la factura:
- 7% durante los tres primeros años de actividad.
- 15% a partir del cuarto año.
Estas retenciones las ingresa directamente el cliente en Hacienda, y sirven como pago a cuenta del IRPF del autónomo.
Otros impuestos aplicables
- Impuesto de Actividades Económicas (IAE): solo para facturaciones superiores a 1 millón de euros al año.
- Impuesto de Sociedades: únicamente en el caso de autónomos societarios.
- Tributación internacional: si se factura a clientes extranjeros, pueden aplicarse normas específicas de IVA intracomunitario.
Ejemplo práctico de fiscalidad en 2025
Un consultor autónomo con ingresos de 3.000 € al mes y gastos deducibles de 800 €:
- IVA repercutido mensual: 630 € (21%).
- IVA soportado mensual: 168 € (21% de 800 €).
- IVA a ingresar: 462 € al mes (≈1.386 €/trimestre).
- IRPF trimestral (20% de 2.200 €): 440 € (≈1.320 €/trimestre).
👉 Este profesional debe reservar casi 3.000 € cada trimestre solo para impuestos.
Cómo optimizar el pago de impuestos
- Aprovechar deducciones fiscales por gastos profesionales (alquiler, suministros, material, formación, etc.).
- Planificar la fiscalidad trimestral con antelación.
- Usar software de facturación homologado para la facturación electrónica obligatoria en 2025.
- Contar con una asesoría fiscal para emprendedores que se encargue de presentar modelos en plazo y evitar sanciones.
Errores comunes en la fiscalidad del autónomo
- No separar la cuenta bancaria personal de la profesional.
- No guardar facturas de gastos deducibles.
- Presentar modelos fuera de plazo, con recargos y sanciones.
- No aplicar correctamente las retenciones en facturas a clientes.
En 2025, los autónomos en España deben pagar fundamentalmente IVA, IRPF y retenciones en facturas, además de otros tributos específicos en función de su actividad.
Cumplir puntualmente con estas obligaciones es esencial para evitar sanciones y recargos. La planificación y el apoyo de expertos como asesorlowcost.net permiten llevar una gestión fiscal eficiente y concentrarse en el desarrollo del negocio.